Hace unos días reponían en un canal de cine una película que, sin ser precísamente una obra maestra se ha convertido en un clásico del género bélico: “Los 12 del patíbulo”. Toda la gracia de la película ­­–que la tiene– reside en el sorprendente origen de los miembros del grupo, en su evolución y aportación al equipo y en cómo razones y motivos cobran sentido a la luz del descabellado objetivo que los ha reunido. El objetivo motiva y mantiene la historia y sin él no hay ni historia ni película.

En el contexto de la Innovación por Objetivos, un Equipo de Innovación es un grupo de trabajo constituido con un único propósito:

»generar ideas y desarrollar innovaciones que permitan a la empresa alcanzar un determinado objetivo, concreto y cuantificado».

Conseguir este objetivo cuantificado es la razón de ser de todo lo que ocurre en el Equipo de Innovación, y por tanto es algo que debemos tener presente en todo momento cuando gestionamos el equipo (si somos su responsable o perfil superior) o cuando aportamos nuestro trabajo al mismo (si somos componentes del grupo de trabajo).

El objetivo motiva su creación, aconseja sobre la composición del grupo de trabajo, enfoca la creatividad y establece ya algunos aspectos críticos a tener en cuenta a la hora de desarrollar y cribar las ideas que surjan en su seno.

Tan importante es que creo conveniente que el nombre del Equipo de Innovación sea precisamente el nombre de su objetivo.

Es habitual que este objetivo marcado para el Equipo sea una parte de un objetivo mayor establecido para la empresa (los Objetivos generales de Innovación o Dianas).

Por ejemplo, la empresa puede haberse marcado como objetivo «Conseguir a lo largo del presente ejercicio 17.000 clientes nuevos en segmentos inéditos o por medios no habituales», y para conseguirlo constituye varios equipos de innovación a los que marca como objetivo conseguir una parte del objetivo total. Por ejemplo:

  • 10.000 nuevos clientes mediante innovaciones en el proceso de compra,
  • 5.000 nuevos clientes dando nuevos usos a productos ya existentes,
  • etc…

Diferentes grupos de trabajo se reunen en los correspondientes Equipos de Innovación para trabajar en pos de conseguir sus objetivos parciales. Cada uno aporta sus resultados para alcanzar el objetivo general (los 17.000 clientes del ejemplo).

Esta vía es la más indicada en compañías de un cierto tamaño, y en general en cualquier empresa que desee un mayor alineamiento de la gestión de la innovación con la gestión estratégica.

La segunda opción es que el objetivo marcado para un Equipo de Innovación se establezca como un nuevo objetivo completo (y no una parte de otro mayor).

Esta vía se da más a menudo en empresas de menor tamaño y en general, en aquellas que realizan una gestión de la innovación más independiente de la gestión estratégica.