Cultivar la diversidad en la innovación

Según la Ley de Variedad de Requisitos, la supervivencia de cualquier sistema vivo depende de su capacidad para tolerar la variedad en su estructura interna. Cuando además posee la capacidad de cultivar esa variedad, y no únicamente tolerarla, se multiplican las probabilidades de supervivencia debida a la adquisición de nuevas características ventajosas. Este concepto es fundamental para la empresa, ya que a casi todos los efectos se comporta como un sistema vivo.

El razonamiento básico que hay detrás es que, dado que la homogeneidad produce respuestas homogéneas, la homogeneidad resulta insuficiente en el momento de afrontar las variaciones que continuamente se están produciendo en el sistema o en su entorno. Ya se va viendo la relación con la innovación, ¿verdad?

La heterogeneidad es por tanto imprescindible. Situaciones diferentes necesitan respuestas diferentes, y estas sólo pueden aparecer cuando la organización está preparada para dar respuestas en diversas direcciones. Para conseguirlo, es necesario romper la homogeneidad y sustituirla por diversidad.

 

Cómo cultivar la diversidad en la innovación

Puedes cultivar la diversidad dentro de la empresa manteniendo un diálogo abierto entre todos los niveles de la organización. Para ello, asegúrate de establecer cauces que faciliten ese diálogo en las comunicaciones formales, y sobre todo, en las conversaciones informales. El diálogo debe ser franco (mostrando genuino interés) y eso sólo se produce cuando hay confianza, por lo que el ejemplo de los altos directivos en este tema es absolutamente determinante. Procura también que sean proactivos en la apertura de ese diálogo, que lo busquen, que lo alienten, que las personas sientan no sólo que pueden hablar, sino que se espera de ellos que lo hagan y compartan sus particulares visiones de las cosas.

Variedad (photo by Geoffrey Whiteway)Por supuesto, no nos confundamos. Un diálogo franco y abierto no significa que las decisiones en la empresa se vayan a tomar por aclamación. En cambio, sí que significa que existe un flujo de conocimiento diverso corriendo por la empresa, al alcance de quienes han de tomar decisiones, y que les permitirá vislumbrar formas distintas de hacer las cosas para afrontar situaciones distintas.

Es también muy importante apoyar las buenas ideas independientemente de cuál sea su origen. Piensa que cuanto más lejos están las personas del vértice de la pirámide, más diferente es su percepción de la situación y más probable será que ofrezcan un enfoque o una idea que al vértice no se le habría ocurrido. Por añadidura, si la persona está además en contacto directo con los clientes ―o con los proveedores, distribuidores, etc.―, su percepción tiene un plus de interés.

Complementariamente, puedes también importar la diversidad mediante una política de contratación de personal que asegure su variedad experiencial, cultural, formativa, de sexo, etcétera. En cualquier caso, recuerda que importar la diversidad no sustituye la necesidad de cultivarla internamente. Si no la cultivamos, la importación de personas acabará con su asimilación a la homogeneidad existente o con la frustración de los «díscolos» y la aparición de conflictos poco productivos (por cierto, que el conflicto sí que es productivo cuando la diversidad sí que se tolera y cultiva).

 

De dónde sale la Ley de Variedad de Requisitos

La Ley de Variedad de Requisitos fue formulada por Ross Ashby y su aplicación práctica se enfocó inicialmente al campo de la cibernética. No obstante, al igual que otros principios básicos, es de plena aplicación en la gestión de empresas, especialmente a través de la innovación.Ross Ashby (image from Wikipedia)

Para aquellos que os interese conocer los matices de la relación entre innovación y variedad de requisitos desde un plano conceptual, os sugiero conocer un poco más sobre esta ley. Como punto de partida puede servir el documento «Requisite variety and its implications for the control of complex systems», escrito por el propio Ross Ashby (13 págs.). Te recomiendo especialmente la sección ‘The team as regulator’.

Quizá resulte un poco teórico, lo admito, aunque su lectura es realmente interesante. Evidentemente, quedarse en lo teórico no ayuda a innovar en la empresa, aunque un mejor entendimiento de determinados aspectos sí que ayuda a implementar una mejor gestión práctica.

 

Un saludo y buena innovación!