Para aquellos a quien interese el concepto de “Empresa 2.0” os recomiendo la lectura del documento «Empresa, Organización 2.0, una posible inroducción» escrito por Dolors Reig en su blog El Caparazón.Un documento lleno de contenido práctico, enhorabuena!

Los documentos exclusivamente filosóficos son motivadores y al fin y al cabo sin ellos no se hubieran inspirado los avances que estamos viendo ni la consecuente obtención de nuevos beneficios para personas y empresas, pero más pronto que tarde hay que llegar a aspectos tangibles y prácticos. Y si hablamos de empresa, mucho más.

Coincido especialmente con Dolors en la conveniencia de herramientas web colaborativas puestas al servicio de la Innovación en la empresa (y precisamente a eso me dedico profesionalmente). Sin embargo, entiendo que esta herramienta debe ir más allá de la mera captación de ideas (captar y compartir), y que es imprescindible que incluya un sistema de gestión progresiva de esas ideas cosechadas. Un procedimiento que permita madurarlas, desarrollarlas, descartar las menos prometedoras y, finalmente, dejar listas para su implementación aquellas que hayan demostrado un mejor potencial económico, factibilidad técnica, plazos de implementación y retorno, etc. Y si esto puede hacerse en ese entorno colaborativo, mucho mejor, pues si las personas se sienten motivadas al ser escuchadas, aún más al requerirse su colaboración para cuidar su idea, hacerla crecer y ponerla en práctica.

También es conveniente asegurarse de que los riesgos asociados a las ideas que llegan hasta el final están convenientemente valorados y han sido conscientemente aceptados, lo que permite separar el riesgo de la idea del riesgo profesional de las personas que la desarrollaron, …y además induce mejores planes de contingencia, asunto no menor cuando se trata de innovaciones más o menos radicales.

Por supuesto, si estamos hablando de innovación en empresa tenemos que hablar de resultados. A corto plazo una dirección “creyente” y entusiasmada con la web 2.0 y los social media puede ser suficiente para sostener este sistema, pero a medio y largo plazo tanto la dirección como el resto de personas que componen la empresa y que participan en la innovación van a querer ver resultados tangibles de su esfuerzo –porque requiere esfuerzo, no nos olvidemos–. En ese sentido, la sostenibilidad de dicho sistema requerirá que el mismo ofrezca información adecuada sobre los logros alcanzados con la innovación, y requerirá por tanto de un cuadro de mando de la innovación.