Ninguna movilización es para siempre

Ni siquiera las movilizaciones provocadas por los grandes líderes duran para siempre (afortunadamente en algunos casos). Al cabo de un tiempo, el impulso inicial empieza a perder velocidad, la fuerza de la movilización se deshincha y las razones y sentimientos que apenas unas semanas atrás parecían tan convincentes e inspiradores, empiezan a resultar extraños, ajenos.

Si hablamos de movilización hacia la innovación, es la tensión creativa la que hace que la organización sienta la necesidad de innovar, y en consecuencia, lo que la mueve a hacer lo necesario para conseguir innovaciones. Sin embargo, la tendencia natural de todo sistema vivo es a disminuir la tensión creativa que “sufre” hasta que esta deja de producir la mezcla de esperanza y desazón que antes le impulsaba a salir de su zona de confort, es decir, hasta que desaparece. Naturalmente, con la desaparición de la tensión creativa lo hace también el impulso innovador.

Es necesario mantener activa esa tensión creativa para que no decaiga, y atención, también para que no crezca más haya de lo que las personas pueden aguantar y se torne en tensión emocional disfuncional. En otras palabras, debes conseguir que la tensión creativa tenga la fuerza suficiente como para mover a las personas, pero no tanto como para quemarlas. Debes regular la tensión creativa.

En este post vemos 4 acciones que puedes realizar habitualmente en tu organización para regular la tensión creativa y mantenerla en niveles adecuados para la innovación:

 

1) Celebra eventos públicos (amplifica la TC)

La dramatización de la tensión creativa delante de un auditorio numeroso es probablemente el método más efectivo para amplificarla. La celebración de hitos, exámenes públicos, y otros mecanismos para obligar a actuar, son muy eficaces para el desencadenamiento inicial y para su mantenimiento.

Fija plazos para objetivos intermedios de los diversos proyectos de innovación y exige su cumplimiento en este entorno público; verás que resulta especialmente útil para el mantenimiento de la tensión creativa.

 

2) Sobrecarga moderadamente (amplifica la TC)

Un método eficaz para ayudar a desencadenar la tensión creativa es sobrecargar moderadamente a la organización, de manera que le suponga un reto que sienta la necesidad de resolver. Naturalmente, esta sobrecarga debe tener sentido y estar orientada a reforzar los elementos de la tensión creativa (una causa ilusionante y la toma de conciencia de lo negativo que resulta no hacer nada).

La sobrecarga debe ser suficiente como para perturbar la organización y alejarla de la zona tranquila, libre de retos que la inquieten, pero no tanta que provoque tensión emocional importante, y que en consecuencia tienda a reducir los niveles de desempeño y a rebajar el objetivo. En un lenguaje más sencillo, la sobrecarga debe espabilar a las personas, teniendo cuidado de no llegar a quemarlas.
Regula la tensión creativa

 

3) Usa hechos y datos (amplifica/alivia la TC)

También resulta un amplificador adecuado el asentar la lucha por la causa sobre datos y hechos suficientemente documentados. De esta forma, las personas entienden mejor qué se pretende y vislumbran cómo se ha de conseguir, de manera que pueden percibir más claramente la brecha entre la manera de hacer las cosas actualmente y las que será necesario hacer para alcanzar esa meta.

 

4) Festeja los éxitos (alivia la TC)

No todo es amplificar. También es necesario en ocasiones «aliviar» la tensión creativa para evitar que se vuelva tensión emocional. En este sentido es recomendable la celebración de hitos que escenifiquen la satisfacción por la consecución de objetivos intermedios, recursos, y sobre todo resultados.

 

Estos 4 tipos de acciones te ayudarán a mantener la tensión creativa en niveles productivos para la innovación e inspiradores para las personas. Recuerda en todo caso que debes cuidar en todo momento los dos elementos que la componen: una causa innovadora que valga la pena el esfuerzo y la interiorización de que quedarnos de brazos cruzados es una muy mala idea.

 

Un saludo y buena innovación!